Pequeño niño de viento, arbolito nuevo
No sabe lo que es mandar ni obedecer
No le teme al dios del cielo,
no agradece ni pide permiso para crecer
No sabe lo que es triunfar ni lo que es perder,
recorre la rueda infinita del tiempo
Se derrama lleno de vida,
es más que curioso y trepa por aprender
¿Dónde vas, gorrioncito?
El sol brilla sin esquina, me invita a salir
El río va muy tranquilo,
la tarde perfumada se va y se va
Mariposita inquieta y bailadora
Su vientre descansa y espera para nacer
No conoce prohibiciones,
hay que dejarse llevar, amar y creer
¿Qué esperás, joven luminosa?
La savia recorre mi centro, voy a renacer.
Soy ramas, risas y un nido
Soy noche, luna viajera, soy capa y piel
La propia importancia ya no es tan importante,
sino deshacerse y fundirse con los demás...
lunes, 12 de agosto de 2013
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