Cuando El Otro te tiembla en los dientes
no vale la pena detenerlo
Sólo dejar que caiga como tu noche
y te quiebre varias veces
Sabrás entender que tu vida es igual,
hoy los rostros se aparecen
Una gran lejanía
se avecina...
La melancolía de los días que pasan
acumula tierra por los que se fueron
Cuando la tumba del amor está cerrada
y el pasado inevitable te recuerda...
Deja que El Otro se avecine,
que se reparta por tu cuerpo,
que te quiebre los ojos y te marque...
Esta es la relidad de tus horas,
el tiempo sigue su curso
hay un árbol y su sombra...
nada más...